Prima de riesgo MTT

ICM sin mitos: errores típicos en la burbuja y en la mesa final en MTT

El ICM no es un hechizo y tampoco significa “jugar tight es correcto”. En 2026 la mayoría de jugadores habituales ya entiende la idea básica: las fichas no valen lo mismo cuando los premios importan. La ventaja real aparece al aplicar ese concepto en situaciones reales y caóticas: diferentes profundidades de stack, antes, torneos con reentrada y rivales que se bloquean en la burbuja o se congelan en la mesa final. Este artículo desglosa los fallos más comunes que se ven en MTT y, lo más importante, cómo corregirlos con comprobaciones prácticas que puedes usar mientras juegas.

1) Qué cambia de verdad el ICM en la burbuja (y qué no cambia)

El ICM convierte tu stack de torneo en una parte del premio restante, asumiendo que a partir de aquí todos tienen la misma habilidad y juegan de forma perfecta. Esa suposición nunca es totalmente real, pero el modelo sigue siendo útil porque recoge un hecho clave: perder tu stack elimina tu opción de cobrar, mientras que ganar fichas no aumenta tus posibilidades de cobro de forma lineal. Por eso, decisiones con EV en fichas pueden volverse muy caras justo antes de entrar en premios.

El mayor cambio mental es entender la prima de riesgo. Cerca de la burbuja a menudo necesitas más equity para pagar un all-in de lo que necesitarías en cash o en fases tempranas, porque el lado negativo (quedarte fuera) se “cobra” más caro que el lado positivo (ganar fichas). La prima de riesgo no es igual para todos: los stacks cortos pueden aceptar spots más finos, los stacks grandes pueden presionar, y los stacks medios suelen pagar el precio más alto cuando se equivocan.

Lo que el ICM no cambia es el valor de la posición, la dinámica de la mesa y quién es realmente capaz de aplicar presión. ICM no significa automáticamente “foldea todo”. Si la mesa está foldeando demasiado porque todos quieren asegurar un min-cash, la agresividad puede valer más de lo habitual—sobre todo con antes y presión de la ciega grande. La clave es elegir objetivos adecuados y tamaños coherentes para tu stack.

Mito de la burbuja: “Solo foldea hasta entrar en premios y no te equivocarás”

Este mito arruina más torneos que los bad beats. Si foldeas cada spot marginal con un stack medio, a menudo llegas a premios con un stack que ya no amenaza a nadie. Tu equity puede sentirse “segura”, pero has cambiado tu capacidad de ganar botes relevantes por una supervivencia corta. En estructuras MTT modernas, las ciegas y los antes no esperan a que termines de escalar puestos.

Un enfoque mejor es separar el “riesgo al pagar” del “riesgo al atacar”. Pagar tu torneo contra un stack que te cubre es, normalmente, donde el ICM te castiga más. Robar ciegas, hacer 3-bet pequeño y abrir manos que se defienden bien postflop suele implicar menos riesgo de eliminación y, aun así, aumenta tu stack. Si los rivales están claramente intentando sobrevivir, tú deberías ser quien recoja el dinero muerto—con un plan y disciplina.

Comprobación práctica en juego: antes de pagar un all-in, pregúntate: “Si foldeo, ¿sigo teniendo un stack funcional en la próxima órbita?” Si la respuesta es sí, el call debe ser fuerte. Si la respuesta es no (te vas a ver forzado a empujar pronto), tu umbral baja. Esta pregunta evita muchas decisiones impulsivas del tipo “pagué porque la burbuja me calentó la cabeza”.

2) Errores típicos en la burbuja según el tamaño de stack (y arreglos simples)

Los stacks cortos (aprox. 5–12 ciegas grandes) a menudo cometen el error contrario: esperan demasiado. Dejan pasar shoves rentables porque creen que “ya caerán dos antes”. A veces funciona, pero en campos grandes de 2026, con muchos supervivientes del late registration, la burbuja puede durar más de lo que la gente imagina. Cada órbita pierdes fold equity, y cuando te quedas con pocas ciegas ya no presionas: solo rezas.

Los stacks medios (aprox. 13–30 ciegas grandes) son las víctimas clásicas. Pueden abrir y robar, pero odian pagar para ir all-in. Muchos reaccionan cerrando demasiado su rango, incluso en robos, y terminan sangrando hacia la zona roja. El arreglo es incómodo pero claro: abre lo suficiente para mantener un stack sano, pero evita pagar por tu vida contra stacks que te cubren salvo que estés en la parte alta de tu rango.

Los stacks grandes (30+ ciegas grandes) también malinterpretan su ventaja. O bien acosan sin criterio y les preparan trampas, o se asustan de “perder el liderato” y dejan pasar robos evidentes. La ventaja real del big stack es la presión selectiva: atacar a quienes no pueden pagar amplio (stacks medios), aislar a stacks cortos con manos que dominan su rango de shove y evitar guerras de ego contra los únicos stacks capaces de hacerte daño.

Fuga típica: pagar demasiado en ciegas por “odds del bote”

En burbuja, basarte solo en las odds del bote es una trampa. Cuando pagas un all-in desde la ciega grande, no solo inviertes fichas: inviertes tu vida en el torneo. Aunque el precio parezca bueno, tu rango de call suele necesitar ser más tight que tu rango de shove, especialmente si el rival te cubre o si detrás hay varios stacks que aún pueden caer antes que tú.

Ejemplo común: defiendes un as marginal o un rey suited débil contra el shove de un short porque “solo son unas ciegas más”. Si pierdes, estás fuera. Si ganas, muchas veces no te conviertes en un monstruo: simplemente pasas de “cómodo” a “cómodo plus”. Esa es la asimetría del ICM: el downside es más afilado que el upside.

Arreglo: crea una regla por defecto de disciplina de call en burbuja. Si estás cubierto, tu rango debe inclinarse hacia manos menos dominadas y que rinden bien contra rangos de shove tight: parejas fuertes, ases fuertes y broadways que no queden aplastadas con facilidad. Si tú cubres, puedes pagar más amplio, pero aun así evita convertir la burbuja en un festival de coin flips sin un motivo claro.

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3) ICM en mesa final: saltos de premios, puntos de presión y visión realista de los deals

La mesa final es donde el ICM se nota, porque los saltos de premios son grandes y todos los sienten. Pero los errores más frecuentes siguen siendo dos: pagar demasiado ligero cuando estás cubierto y renunciar a agresión rentable cuando tienes palanca. En 2026, con estructuras más profundas en muchos torneos en vivo y finales más rápidos online, los mejores cambian de marcha constantemente en lugar de encerrarse en “modo tight”.

En mesa final, la distribución de stacks importa más que el stack medio. Si hay dos micro stacks a punto de comerse las ciegas, los stacks medios tienen un incentivo extra para evitar calls de all-in que puedan eliminarlos antes de que caigan los short. Los stacks grandes pueden explotar esto abriendo más en botón y cut-off, aplicando presión con 3-bets y empujando a los rivales hacia primas de riesgo incómodas.

Otro punto olvidado es la disciplina postflop. Muchos creen que el ICM solo afecta a shoves preflop. En realidad, las mayores pérdidas de equity suelen venir de inflar botes con manos que no soportan presión y luego sentirse “comprometidos” por el tamaño del bote. En mesa final, construye botes con un plan: qué harás si te enfrentan un shove, un check-raise o un barrel en turn que compromete stacks.

Errores en mesa final: regalar el torneo como stack medio y usar mal el “laddering”

El punt más caro de mesa final suele ser el stack medio que elige una línea de alta varianza contra el único stack que le cubre. Pasa mucho con manos “bonitas”—A-J, K-Q, parejas medias—cuando el jugador quiere “plantarse”. Si estás cubierto, normalmente eres tú quien debe evitar spots finos de stack-off, porque tu coste de eliminación incluye varios saltos de premio.

El laddering no es malo; el laddering automático sí lo es. Si foldeas cada spot esperando que otro caiga, le das a los big stacks una licencia para robar. La mentalidad correcta es selectiva: evita calls marginales que arriesgan tu torneo cuando es probable que otros stacks caigan pronto, pero sigue luchando por ciegas y antes para que tu stack no se desplome. Estás equilibrando equity de supervivencia y equity de crecimiento, no eligiendo solo una.

Los deals también requieren realismo. Un pacto ICM puede tener sentido si la ventaja de habilidad es pequeña, los stacks son cortos o los saltos son extremos. Pero no trates un deal como una victoria moral o un fracaso. Trátalo como una decisión: compara la oferta con lo que tu posición vale bajo un cálculo ICM y ajusta por habilidad, estructura y fatiga. Si estás cansado y jugando peor, eso también forma parte del cálculo real.